¿Cuáles son los medicamentos que existen para colitis y Crohn?
Al existir multitud de fármacos para estas dos enfermedades, los pacientes se pierden, y es algo normal. Por ello, voy a tratar de aglutinar la información que existe, para que pueda ayudar tanto a los que desean información básica, cómo a los que desean conocer bien como funcionan los fármacos destinados a colitis y Crohn, y de esa manera adquirir cierto empoderamiento.
Existe una escalera o pirámide de fármacos, los cuales se van utilizando según la gravedad y extensión de la enfermedad principalmente. La base, que es la parte de abajo, son los medicamentos que se usan de primeras o cuando la inflamación es leve, pero si aumenta la gravedad, la extensión, o simplemente los anteriores fármacos ya no son efectivos, se pasa al siguiente piso hacia arriba.

Pirámide de los fármacos en colitis y Crohn. Fuente: (estudio)
Pongo otra pirámide con los fármacos según su tipo para comprender bien esta escala:

Otra pirámide de los fármacos en colitis y Crohn. Fuente: hospital de Tomelloso
De abajo hacia arriba, la escala de medicamentos para la colitis y Crohn que se usan es:
- Antiinflamatorios: mesalazina (5-ASA) o sulfasalazina:
Es la primera vía farmacológica por regla general. Estos son fármacos de mantenimiento y se pueden usar de manera continuada. Hay dos principios activos, la sulfasalazina o la mesalazina, ambos son tratamientos para las EII. La sulfasalazina es el más antiguo, pero tenía bastantes efectos secundarios. La sulfasalazina está compuesto por dos moléculas, una de mesalazina (5-ASA) que es el componente con propiedades antiinflamatorias, y por sulfapiridina, que es la molécula más responsable de los efectos secundarios. Por todo esto, los fármacos han ido sacando solo mesalazina, reduciendo los efectos secundarios y manteniendo los beneficios.
Además, estos fármacos de mesalazina tienen propiedades interesantes e inhiben algunos tipos de bacterias como las reductoras de sulfuro u hongos (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio) o incluso podrían mejorar la microbiota (estudio), (estudio) esto último podría ser debido a que la mesalazina es un potente antioxidante, como contra el superóxido o el peróxido de hidrógeno (estudio), (estudio) o secuestrando iones de hierro (estudio) impidiendo la reacción Haber-Weiss, o eliminando el oxidante de los neutrófilos HOCl (estudio), o bien, porque la reducción de la inflamación conlleva mejor ambiente para la microbiota beneficiosa.
Parece que son los fármacos que menos efectos secundarios generan, dentro del grupo de fármacos para la colitis y Crohn.
Hay múltiples fármacos antiinflamatorios, orales y rectales, y elegir el apropiado a cada persona, es complicado, va a depender principalmente de la extensión y localización que tenga de su patología. Los antiinflamatorios orales se diferencian por su recubrimiento. Como no creo que hablar de los diferentes tipos de recubrimiento Eudragit y cómo funcionan os ayude mucho, me saltaré esa parte y solo diré que por ello, dejan su principio activo en diferentes partes del tubo digestivo (estudio) (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio).

Tabla con las distintas formulaciones, sus recubrimientos y lugar de liberación de la mesalazina. Fuente (Sociedad Andaluza de Patología Digestiva)

Porcentaje del principio activo (mesalazina) que se libera según el tiempo, en los antiinflamatorios orales de mesalazina. Fuente (estudio)
- Tipos de antiinflamatorios:
- Orales: Los medicamentos orales suelen ser menos efectivos que los rectales para la parte final del colon, pero tienen la ventaja de que suelen dejar algo de mesalazina en más extensión del colon, por lo cual, llegan donde no llegan los rectales, aunque sean menos efectivos en comparación.
Algunos de estos fármacos son: Claversal, Mezavant, Pentasa, Salofalk, Asacol y Salazopyrina (este último con Sulfasalazina como principio activo). - Rectales: Los medicamentos rectales tienen una eficacia mucho mayor que los orales (cuando la medicación rectal llega a la zona afectada, es decir, para extensiones máximas de 40-50 cm desde el final del colon), algunos estudios dicen que pueden ser 200 veces mayores que los orales (estudio), (estudio), (estudio). Pero mejores resultados con la terapia combinada de oral y rectal (estudio), (estudio). Además, los pacientes que no tenían medicamentos rectales requerían mayor terapia farmacológica con el tiempo (estudio). Deberían generar menos efectos secundarios, ya que llegaría menos cantidad a la sangre que los orales y por ello, menos toxicidad (estudio).
Hay 3 tipos de fármacos rectales:
- Supositorio: El cual llega hasta unos 15 cm de distancia desde el final del colon.
- Espuma: Que llega hasta unos 40 cm de distancia desde el final del colon.
- Enema: Que llega hasta unos 50 cm de distancia desde el final del colon si se realiza bien la posición de uso.
Algunos fármacos rectales son: Claversal, Salofalk, Pentasa
- Supositorio: El cual llega hasta unos 15 cm de distancia desde el final del colon.
- Orales: Los medicamentos orales suelen ser menos efectivos que los rectales para la parte final del colon, pero tienen la ventaja de que suelen dejar algo de mesalazina en más extensión del colon, por lo cual, llegan donde no llegan los rectales, aunque sean menos efectivos en comparación.

Diferentes medicamentos rectales efectivos según la extensión o afectación. Fuente (guía)
- Corticoides, glucocorticoides o corticosteroides: Es el segundo peldaño, se usan generalmente cuando los antiinflamatorios ya no son efectivos o son insuficientes. Estos fármacos también deprimen el sistema inmune cuando son sistémicos (mayoclinic), (medline), En ocasiones se usa como primera terapia o en ingresos hospitalarios, porque suelen ser más efectivos para salir del brote. No obstante, no es un tratamiento de mantenimiento, ya que su uso prolongado genera resistencia (cortico resistencia). Suele requerir que la dosis del fármaco disminuya paulatinamente antes de dejarlo por completo.
Tienen más efectos secundarios que los antiinflamatorios, y pueden provocar pérdida de masa ósea o problemas articulares, por lo cual es recomendable unos niveles adecuados de vitamina D y calcio entre otros. Algunos fármacos de este grupo son:
- Orales: Entocord, Intestifalk, Clipper, Deflazacort, Zamene, Dacortin, Prednisona, Urbason.
- Rectal: Entocord, Intestifalk, Becloenema.
- Orales: Entocord, Intestifalk, Clipper, Deflazacort, Zamene, Dacortin, Prednisona, Urbason.
- Inmunosupresores: Los inmunosupresores son un tipo de fármacos que reducen mucho la actividad del sistema inmune. Este es un tratamiento que se utiliza de mantenimiento o de continuidad, normalmente se comienza con él cuando los anteriores tratamientos ya no son efectivos o existe cierta cortico resistencia. Sus efectos no son generalmente de una día para otro, si no que puede tardar alguna semana, incluso algún mes que otro para alcanzar su pico de efectividad.
Antes de comenzar con estos fármacos, se suele realizar una prueba para descartar tuberculosis en el paciente, la prueba puede ser de análisis de sangre o un pinchazo en la piel llamada Mantoux.
Estos fármacos tienen bastante efectos secundarios en comparación con los antiinflamatorios (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio) . Por ello también algunos de ellos, tanto inmunosupresores como biológicos, están contraindicados en embarazo o lactancia (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio), (estudio) o se retiran en cierto momento del embarazo incluso.
Más efectos secundarios con mercaptopurina que con azatioprina (estudio).
Algunos de los fármacos inmunosupresores son: Imurel (azatioprina), Mercaptopurina, Ciclosporina y Metotrexato.
- Biológicos: Son la última escala de fármacos que hay para las enfermedades inflamatorias intestinales (EII). Estos fármacos son medicamentos creados a partir de otros microorganismos o células. Su forma de actuar es bloqueando interleucinas o interleuquinas, bloqueando TNF, etc. Son también medicamentos de continuidad y hay muchos tipos.
Generalmente se recomiendan cuando los anteriores tratamientos no han sido efectivos o no se pueden usar, incluso, en ocasiones se utilizan varios de los anteriores como complemento también.
Estos fármacos suelen ser inyectables, que se suelen poner cada cierto tiempo dependiendo de la dosis y del tipo de fármaco. También tienen bastantes posibles efectos secundarios, todo sea dicho.
Algunos de los fármacos biológicos son: Infliximiab (Remicade), Vedolizumab (Entyvio), Ustekinumab (Stelara), Golimumab (Simponi), Adalimumab (Humira), biosimilar de Infliximab (Inflectra). - Cirugía: Cuando los tratamiento farmacológicos no son efectivos, es posible que sea necesaria la operación y quitar una parte del intestino afectado, dejando una abertura al final del intestino delgado que conecte con la piel y permitir expulsar los desechos en una bolsa.
Como opinión, los fármacos son herramientas útiles, y aunque tienen diversos efectos secundarios, el ratio beneficio/perjuicio es favorable, principalmente los antiinflamatorios tienen pocos efectos secundarios, y menos aún los antiinflamatorios rectales.
No considero que sea bueno dejar los fármacos cuando son necesarios, puesto que volverá a aparecer la inflamación en el intestino, y con ello la patología puede agravarse. Es bastante malo a mi parecer permanecer en el ciclo «brote, remisión, brote, remisión» de manera continua por ir dejando los fármacos.
Así mismo, mejorar la alimentación y añadir suplementación, junto con la medicación, complementará todo y hará que sea más probable llegar a la remisión plena. No se trata de medicación o suplementación, a mi juicio ambas son perfectamente complementarias. Y si se desea reducir la medicación … se puede intentar poco a poco con una buena estrategia de suplementos, y esto siempre se debería hacer con pruebas de que la inflamación ha desaparecido (calprotectina y/o lactoferrina bajas, junto con desaparición de los síntomas de la colitis), y con la aceptación por parte del médico.

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